La fotografía panorámica constituye
un valioso documento histórico que nos permite asomarnos al paisaje y al
patrimonio de Alcalá de Guadaíra de hace casi un siglo. La imagen,
atribuida al prestigioso fotógrafo francés Pierre Verger, ofrece una
extraordinaria vista de la ribera del río Guadaíra, con el Molino de Realaje
en primer plano y el Castillo de Alcalá dominando el horizonte.
La amplitud del encuadre y la
cuidada composición convierten esta fotografía en una fuente excepcional para conocer
una de las zonas de Alcalá más emblemáticas durante el primer tercio del siglo
XX.
Pierre Édouard Léopold Verger
fue uno de los grandes fotógrafos viajeros del siglo XX. Nacido en París,
decidió abandonar su cómoda vida burguesa a comienzos de los años treinta para
recorrer el mundo como fotoperiodista independiente.
Durante más de quince años
documentó culturas, paisajes y modos de vida en Europa, África, Asia y América,
colaborando con algunas de las revistas más prestigiosas de su tiempo, como Paris-Soir,
Life, Paris Match o el Daily Mirror, donde firmaba con el
seudónimo “Mr. Lensman”.
En 1935, durante uno de sus
viajes por España recaló en Sevilla, desde allí, probablemente desplazándose a
Alcalá en el “Tren de los Panaderos”, realizó esta. Aquella etapa europea
precedió a su transformación definitiva en Brasil, donde se estableció en
Salvador de Bahía y se convirtió en uno de los mayores expertos mundiales en
cultura afrobrasileña, antropología y religiones de origen africano.
Su legado supera las 63.000
fotografías, además de numerosos libros y estudios etnográficos. Hoy, su
obra es conservada y difundida por la Fundación Pierre Verger, con sede
en Salvador de Bahía.
La imagen capta un momento clave
en la historia reciente de la ciudad, cuando aún pervivía un equilibrio
armónico entre arquitectura, actividad agrícola, paisaje fluvial y patrimonio
histórico.
Situado sobre un cerro
estratégico junto al río, el Castillo de Alcalá constituye uno de los conjuntos
fortificados más importantes del valle del Guadalquivir. Su configuración
actual corresponde principalmente a la época almohade (siglo XII), con
importantes reformas cristianas tras la conquista castellana en el siglo XIII.
El Molino de Realaje es uno de
los más monumentales del histórico sistema molinar de Alcalá. Situado en la
margen derecha del Guadaíra, destaca por su sólida torre medieval, su
arquitectura hidráulica y su cuidada construcción interior.
A comienzos del siglo XX había
dejado su función industrial y comenzó a ser utilizado como espacio de reunión
por pintores paisajistas, atraídos por la belleza del entorno natural y la
singularidad del edificio.
Más allá de su indudable belleza
estética, esta fotografía posee un enorme valor histórico. Permite estudiar la
evolución del paisaje, los sistemas tradicionales de aprovechamiento del agua,
la relación entre ciudad y entorno natural, y el estado original de monumentos
clave antes de sus transformaciones contemporáneas.
La mirada de Pierre Verger,
caracterizada por su sensibilidad, precisión y respeto por los lugares
retratados, convierte esta panorámica en un testimonio privilegiado de la
Andalucía rural y monumental de los años treinta.
Esta imagen no solo documenta un
momento del pasado: preserva la memoria visual de un territorio y su identidad
cultural. Gracias a fotografías como esta, hoy podemos comprender mejor cómo
era Alcalá de Guadaíra antes de los profundos cambios urbanísticos del siglo
XX.
Una auténtica joya del patrimonio fotográfico e histórico
andaluz.






