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sábado, 27 de abril de 2024

Ruta: Puente “romano” de Gandul y molino de San Pedro.

Plano de situación.

Sábado 27 de abril a las 9:00

Quedamos bajo palacio de Gandul.

https://maps.app.goo.gl/rD1QsL59yebAbG6T7

Distancia: 6.5 km. lineal

Duración: 3 horas.

Dificultad: Baja

Objetivos: Aproximarnos a nuestro patrimonio histórico y natural a través de la actividad física. Conocer los caminos y vías pecuarias de nuestro entorno más próximo. 

Descripción:

Se inicia este recorrido en la venta de “El Puli”,[1] que se encuentra bajo el palacio de los marqueses de Gandul, un edificio del siglo XVII. En la villa aún podemos ver: la torre de vigilancia, la iglesia, dedicada a San Juan Evangelista[2], el ayuntamiento y tres molinos harineros:  el de Arriba, el de En Medio y el de Abajo, que eran movidos por las aguas del arroyo de Gandul o de La Madre, que nace junto al palacio.

Palacio de Gandul

Desde este lugar tan interesante nos dirigiremos por el Cordel de Gandul, que discurre paralelo a la A-92, hacia el puente del mismo nombre, sobre el arroyo Salado. 

Por todo el camino podemos ver restos de materiales cerámicos de distintas épocas, sobre todo romano. La zona elevada que tenemos a la izquierda, por encima de los acebuches, se conoce como La Mesa. Allí se estableció una ciudad romana sobre asentamientos más antiguos. 

El arroyo del Salado es el afluente más importante del río Guadaíra. Recoge aguas de Mairena del Alcor, El Viso del Alcor, Paradas e incluso parte de Carmona y Marchena. El tramo que veremos ha experimentado una cierta recuperación, en lo relativo a vegetación arbórea y arbustiva, destacando un bosquete de álamos. Desde este punto hasta su desembocadura en el río Guadaíra es término entre Mairena y Alcalá.

Puente de Gandul

Cuando lleguemos al puente “romano” de Gandul veremos carrizos, cañas, tarajes, juncos y algunos álamos sueltos. 

El puente se encuentra en término municipal de Mairena del Alcor. Aunque no hay vestigios que confirmen, de una forma taxativa, que la comunicación entre Hispalis y Anticaria cruzase el Arroyo Salado mediante un puente, esto debió ser así dada la importancia de esta vía de comunicación. D. Leandro José de Flores dice en sus memorias lo siguiente:  

«El puente que está en el Salado de Gandul parece haber sido antes de madera, y en 1733 lo hizo á su costa de cal y ladrillos la ciudad de Sevilla, y posteriormente habiendo estado intransitable para bestias y carruajes muchos años, pasando con dificultad la gente de a pie, se renovó y reedificó en 1828 por disposición del Excmo. Sr. Asistente D. José Manuel de Arjona, estrenándose á 22 de Enero. Hay memoria de que en 6 de Agosto de 1779 dieron muerte violenta en este sitio, por robarlo, á D. Andrés Laína y Pernía, vecino de Arahal.»

D. Gregorio García-Baquero López, Doctor en Historia por la Universidad de Sevilla, retrotrae la existencia de un puente al siglo XVI: 

«el 9 de noviembre de 1594, en una sesión del ayuntamiento de Sevilla se ponía en conocimiento la muerte que habían encontrado muchos arrieros cuando traían trigo y cebada a la ciudad al cruzar el puente del arroyo Salado de Gandul...», «...por estar la dicha pontezuela muy maltratada, y no tener pared, se han ahogado allí muchos arrieros, y muy de ordinario se le caen las cargas y traen el trigo mojado...»

La ruta continuará por el lado opuesto a la A-92. Cruzaremos por debajo de la A-92, y bordeando los campos de cultivo llegaremos a un camino perpendicular a la autovía que nos conducirá directamente al río Guadaíra y al Molino de San Pedro.  Este tramo de río conserva una importante vegetación formada fundamentalmente por taraje, aunque también podemos ver algunos fresnos, olmos y sauces. 

El molino de San Pedro es uno de los muchos molinos que molieron en este río y del cual aún se conservan la impresionante azuda y la nave de las piedras, aunque está muy aterrada. La azuda, al formar presa, mantiene una importante lámina de agua, refugio de numerosas especies de animales: ánades reales, distintas garzas, polluelas, nutrias, etcétera.

Restos del Molino de San Pedro.

Desde este punto nos dirigiremos de vuelta hacia Gandul por el mismo camino que hemos traído.

Francisco José Gavira Albarrán

[1] Edificada al pie de la antigua carretera Sevilla - Málaga, a la sombra de un par de moreras. 

[2] La iglesia de San Juan Evangelista presenta unas pésimas condiciones de conservación. La techumbre de la nave central se encuentra en ruina. Para su protección se ha colocado una lona o plástico.


viernes, 24 de abril de 2020

3ª GANDUL Y EL MOLINO DE SAN PEDRO

Despoblado de Gandul

Esta ruta, de muy baja dificultad, tiene una longitud aproximada de 8 kilómetros y se puede recorrer sin agobios en tres horas.


Se inicia la ruta en la aldea de Gandul y desde allí nos dirigimos, por la vereda de Angorrilla, hacia el arroyo del Salado. Una vez en él, bajamos hasta su desembocadura en el río Guadaíra y desde aquí corriente arriba hasta el molino de San Pedro. La vuelta la haremos siguiendo el mismo recorrido hasta la autovía Sevilla-Málaga y a partir de aquí por el cordel de Gandul, para terminar de nuevo junto al palacio de los marqueses de Gandul.

Se inicia este recorrido en la venta de “El Puli”,[i] en la aldea de Gandul, junto al palacio de los marqueses, edificado en el siglo XVII; la torre de vigilancia, la iglesia, también del siglo XVII, dedicada a San Juan Evangelista, los tres molinos harineros:  el de Arriba, el de En Medio y el de Abajo que eran movidos por las aguas del arroyo de La Madre o de Gandul.
Vereda de Angorrilla

Desde este lugar tan interesante nos dirigiremos hacia la trasera del palacio para incorporarnos a la vereda de Angorrilla (vía pecuaria que antiguamente llegaba hasta Parada y cuya anchura original y legal es de 25 varas, que equivalen a 20,89 metros), que nos llevará hasta el arroyo del Salado. En este camino, de unos dos kilómetros de largo, observaremos a nuestra izquierda una de las zonas más interesante de todos Los Alcores, pues mantiene una importante masa vegetal, donde destacan entre otros el lentisco, la cornicabra, el torvisco, la coscoja, la retama, el palmito… pero sobre todos ellos el acebuche (olea europaea), el cual forma en este tramo del alcor un verdadero bosque.

Por todo el camino podemos ver restos de materiales cerámicos de distintas épocas, sobre todo romano; hay que tener en cuenta que la zona elevada que tenemos a la izquierda, por encima de los acebuches, denominada La Mesa, fue una ciudad romana establecida sobre asentamientos más antiguos.

Antes de llegar al Salado podemos ver a la izquierda del camino un importante sistema de cárcavas, producto de la eliminación de la vegetación que bordeaba un pequeño arroyo. Esto ha provocado la pérdida de gran cantidad de espacio cultivable y tierra fértil.

Puente de Gandul
Así llegamos al arrollo del salado, el afluente más importante del río Guadaíra, que recoge aguas de Mairena del Alcor, El Viso del Alcor, Paradas e incluso parte de Carmona y Marchena, y que desde este punto hasta su desembocadura en el río Guadaíra es término entre Mairena y Alcalá. Su aspecto es lamentable, sus aguas altamente contaminadas, sus márgenes con una vegetación que ha quedado reducida prácticamente a carrizo, cañas, juncos y algunos ejemplares sueltos de álamos blancos.[ii]

La ruta continúa arroyo abajo, hacia el Guadaíra, bordeando los campos de cultivo hasta llegar a la altura del antiguo puente de Gandul, construido en el siglo XVII (con anterioridad era de tablas) y que actualmente solo conserva un arco.

Desde aquí nos dirigiremos al Guadaíra, pero cambiaremos de margen cruzando por debajo de la autovía Sevilla-Málaga. Una vez llegado a la desembocadura del Salado, el camino continúa río Guadaíra hacia arriba, ya en término de Mairena del Alcor, unos quinientos metros. Este tramo de río conserva una importante vegetación formada fundamentalmente por taraje, aunque también podemos ver algunos fresnos, olmos y sauces. De esta manera llegamos a los restos del molino de San Pedro, uno de los muchos molinos que molieron en este río y del cual aún se conservan la impresionante azuda y la nave de las piedras, aunque está muy aterrada. La azuda, al formar presa, mantiene una importante lámina de agua, refugio de numerosas especies de animales: ánades reales, distintas garzas, polluelas, etc.
Molino de San Pedro


Desde este punto nos dirigiremos de vuelta hacia Gandul, pero antes podemos subir al olivar de Juan Guarín Viejo, donde podemos ver gran cantidad de restos de cerámica: ladrillos, tejas, asas de vasijas, etc., pues allí hubo una villa romana.


Al llegar de nuevo al puente de Gandul tomaremos esta vez el cordel de Gandul, que está convertido en carretera de servicio, desde aquí al inicio de esta ruta hay unos dos kilómetros.


Antonio Gavira Albarrán


[i] Una construcción anárquica al pie de la antigua carretera, próxima al arroyo de La Madre o de Gandul, que no tiene función de venta.


Cordel de Gandul
[ii] A pesar de la construcción y puesta en funcionamiento de la depuradora conjunta Mairena del Alcor-El Viso del Alcor, los vertidos al arroyo del Salado continúan impidiendo su completa recuperación.



















Mapa de la ruta.