La actividad minera en nuestra localidad está poniendo en
serio peligro algunos valores naturales, culturales y paisajísticos singulares.
Tal es el caso de las extracciones de albero en las canteras situadas frente al
Castillo de Marchenilla. Ésta está delimitada al norte por la autovía A-92, al
este y sur por los cultivos de la vega del río Guadaíra, y al oeste por la
carretera a Morón de la Frontera. El perímetro de esta cantera ha sido vallado,
pudiéndose observar que, en algunos puntos, la valla ocupa parte del camino que
recorre este espacio por su parte sur y este, al borde de los cultivos de la
vega.
Esta cantera mantiene en explotación
las partes altas de estos afloramientos calcareníticos terciarios, amenazando
con extender sus efectos a la cornisa que bruscamente baja hacia la vega. Esta
cornisa es un elemento singular del paisaje en el acceso a nuestra localidad
por la autovía A-92 desde el este. Alberga además numerosos restos de
asentamientos romanos en la zona. Una atención especial merecen los valores
naturales de este espacio, que se describen a continuación.
Las calcarenitas son materiales de
alta capacidad de infiltración de agua, actuando como zonas de recarga de
acuíferos. En años húmedos, el agua infiltrada rezuma por los afloramientos
rocosos de la cornisa permitiendo el establecimiento de vegetación propia de
ribera, como los juncos.
Nos centramos ahora en la
vegetación. En el área que nos ocupa se encuentran poblaciones de especies de
gran valor desde el punto de vista de la biodiversidad. Destaca la presencia,
en la misma cornisa, de la población de una especie herbácea anual, de la
familia de las Cariofiláceas. Se trata de Silene
mariana Pau. Esta especie encuentra sus poblaciones más cercanas en Sierra
Morena. Está incluida como Vulnerable en el actual catálogo de Flora Silvestre
Amenazada de Andalucía, aprobado en la Ley 8/2003, de 28 de Octubre, de la
Flora y Fauna Silvestre de Andalucía. Esta misma ley establece la
obligatoriedad, por parte de la Administración, de elaborar y desarrollar un
Plan de Conservación para Especies Vulnerables, además de las sanciones
correspondientes por el daño o menoscabo de individuos de especies incluidas en
este Catálogo de Flora Amenazada.
Hay otras dos especies que se
encuentra en la zona y que, aunque no están incluidas en el Catálogo de Flora
Amenazada actualmente vigente por Ley, sí que se incluyen en la Lista Roja de
Flora Vascular de Andalucía, editado por la Consejería de Medio Ambiente de la
Junta de Andalucía en el presente año 2005. Esta Lista Roja es un documento de
carácter científico que pretende ser la base para una revisión del actual
catálogo de Flora Amenazada en Andalucía. Recoge todos los taxones actualmente
protegidos por Ley, ampliando dicho listado a otros muchos taxones por su
singularidad, endemicidad, nuevos hallazgos, etc, y que seguramente pasen a
formar parte de un futuro Catálogo de Flora Amenazada de Andalucía.
Las dos especies a las que estamos
haciendo referencia son Anchusa calcarea
Boiss., que se incluye en la Lista Roja en la categoría DD (Datos Insuficientes
para una catalogación), y Euphorbia
baetica Boiss. que se contempla en esta Lista Roja como Vulnerable.
Respecto a Anchusa calcarea, se
encuentran algunos individuos aislados en las zonas altas, que están siendo
actualmente explotadas por la cantera. Por su parte, Euphorbia baetica cuenta con un gran número de individuos en las
zonas más bajas, próxima al camino perimetral y los cultivos de la vega.
Es muy probable que, además de las
especies indicadas, aparezcan un par de especies también incluidas como
Vulnerables en el Catálogo de Flora Amenazada de la citada Ley 8/2003, ya que
encuentra aquí su hábitat característico y cuentan con núcleos de poblaciones
muy cercanos, en terrenos calcareníticos en los alrededores de Alcalá. Por un lado,
está la Cosentinia
vellea (Aiton) Tod. subsp. bivalens (Reichstein) Rivas Martínez
& Salvo. Se trata de un helecho que crece en las grietas de rocas
calcáreas. La otra especie es la Loeflingia
baetica Lag., una Cariofilácea de pequeño porte que crece en suelos de
textura arenosa, como los generados por la erosión de la calcarenita y que se
depositan en la base de esta cornisa.
Otro dato
destacable es la presencia de una importante población de Cernícalo Primilla (Falco naumanni) entre los muros del
Castillo de Marchenilla, especie que requiere amplias áreas de campeo,
prefiriendo los espacios abiertos con vegetación natural y las zonas de
cultivos, donde encuentran abundante alimento, imprescindible para el
mantenimiento de sus poblaciones.
Para una efectiva protección de este
espacio es necesario no sólo evitar el avance de la cantera, que acabaría por
destruir totalmente el hábitat y todos los elementos antes destacados, sino
también hacer un control del uso público, ya que se trata de una zona de
esparcimiento donde se observan actividades impactantes, algunas graves, como
las debidas a vehículos de motor.
Antonio Gavira Albarrán