lunes, 26 de noviembre de 2018

La “Fuente de Gallegos”, posiblemente de origen romano, es completamente desconocida.


Las fuentes en Los Alcores son elementos arquitectónicos de primer orden que han desempeñado, hasta hace muy poco tiempo, un papel fundamental en la vida cotidiana de las personas de nuestra comarca. Aún hoy, muchas de estas fuentes son señas de identidad de las poblaciones donde se ubican. Entre las más significativas podemos citar: la Fuente de Alconchel y la Fuente Gorda, en Mairena del Alcor, la Fuente de La Muela y el Pilar del Moscoso, en El Viso del Alcor, la Fuente de la Virgen de Gracia y el Pilar Ancho en Carmona o la Fuente del Perejil, en Alcalá de Guadaíra.
Fuente de Gallegos. 

Hay otras fuentes menos conocidas, un ejemplo del que ya hemos hablado en el blog es la “Fuente de Cañada Honda”.[1] No obstante, la “Fuente de Gallegos”, de posible origen romano, es aún más desconocida.

La “Fuente de Gallegos” se localiza a unos 200 metros de la vía pecuaria “Cordel de Gallegos”, junto a unos eucaliptos y a 350 metros del “Cortijo de Gallegos”, hoy abandonado y expoliado. Dispone de bóveda de cañón, amplio atrio y se le aprecian 6 escalones de bajada. En el muro donde se ubica la fuente existe una argolla que pudo ser utilizada para atar a las bestias y un poyo donde descansar después de una larga jornada de trabajo o parada en el camino en uno de los itinerarios más transitados de la comarca a lo largo de la historia, un punto con agua y alameda. 

Toda la zona forma parte de la misma composición geológica de Los Alcores, calizas detríticas del terciario denominadas calcoarenitas. Por su valor arqueológico, paleontológico, ecológico y patrimonial, ya que alberga un importante número de cortijos y haciendas, dicho espacio se incluyó en la propuesta de Zona Patrimonial, gestionada por un Parque Cultural para Los Alcores, figura de protección recogida en la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía y defendida por la Plataforma en Defensa de Los Alcores. [2]

A escasos metros de la fuente existen galerías de posible origen romano, restauradas en los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado. Estas galerías podrían estar conectadas a la “Fuente de Gallegos”, que también se debió restaurar en la misma época. 

En sus Memorias Históricas de la Villa de Alcalá de Guadaíra, Leandro José de Flores, dice que “al Marques del Castillo del Valle toca el mayorazgo de Doña Elvira González de Sepulveda y tierras del cortijo de Majadaalta; y del vínculo de Pedro González de Carmona el cortijo de los Gallegos en Cortijena…[3] La “Fuente de Gallegos” se encuentra enclavada en la actualidad en la propiedad perteneciente al cortijo de “Majada Alta”. 
Coordenadas SigPac V 3.4

En el parcelario de 1947, Instituto Geográfico y Catastral, aparece como propietario Juan Manuel Borrego Delgado.














Antonio Gavira Albarrán y
Francisco José Gavira Albarrán





[2] De la Propuesta presentada por Alwadi-ira, en la fase de elaboración del POTAUS, para la protección de la zona, elaborada por Antonio Gavira Albarrán:

El paisaje de los alrededores es ligeramente elevado sobre el entorno, de suaves pendientes que caen hacia la vega del Guadairilla, con alturas máximas de unos 80 metros s.n.m. Las panorámicas son excepcionales de todo el Alcor. Es desde esta zona donde podemos observar el arco que forma el Alcor sobre la Vega y como el Guadaíra penetra en él en forma de lanza.

Sustrato, aparecen calcoarenitas sobre margas azules. Las calcoarenitas tienen en esta zona una composición menor en fósiles que desde Alcalá a Carmona, en cambio en más rica en areniscas, dando lugar a arenales en superficie. En las zonas bajas aparecen margo arcillas.

La zona presenta numerosos cursos de aguas superficiales que en general desaparecen durante el estío. Es de destacar la existencia de una galería de época romana junto al cortijo de Gallegos y numerosos pozos artesianos.

Entre la vegetación natural destaca la presencia de una pequeña dehesa de encinas y acebuches, un pequeño alcornocal en el Cordel de Gallegos, numerosos setos vivos donde predomina el lentisco, dos pequeñas olmedas en el cortijo Gallegos y abundante matorral el Cordel de Gallegos. Algunas encinas dispersas dan idea de lo que fue la zona en otros tiempos.

La fauna presenta, entre otras, las siguientes especies: ratonero, milano real, águila culebrera, cernícalo primilla y común, cuervo, lechuza, mochuelo, …, zorros, liebres, conejos, meloncillo, gineta, erizo, ..., culebra de escalera, lagarto ocelado, etc.

La zona presenta innumerables yacimientos arqueológicos, destacando el de Gallego, que como hemos comentado está acompañado de galería. Numerosos cortijos y haciendas han aprovechado, al igual que en época romana, las características del terreno para establecer sus construcciones, así podemos ver cortijos como Majada Alta, Gallegos, La Armada, Rosalejos, Cortijena, La Palma, etc.

Se trata de uno de los espacios con mejores posibilidades paisajísticas de toda la Comarca de Los Alcores. Las posibilidades de promoción del ecoturismo la hacen muy interesante. La Vía pecuaria Cordel de Gallegos muestra aquí una anchura y vegetación excepcional. Zona muy bien comunicada mediante caminos públicos y vías pecuarias con toda la cuenca del Guadaíra y el resto de los municipios cercanos.

Entre los problemas a solucionar destacamos la presencia de construcciones ilegales, continuos atentados contra la vía pecuaria cordel de Gallegos, el arroyo de Guadairilla se encuentra en la zona muy deteriorado, vertederos incontrolados, ..., 

Es urgente implementar un plan para el mantenimiento de los valores naturales del espacio.

[3] Memorias históricas de la Villa de Alcalá de Guadaira, desde sus primeros pobladores hasta la conquista y repartimiento por San Fernando / la publica en honor de su patria el Dr. Leandro José de Flores


CONCENTRACIÓN SALVEMOS EL PINAR DE “PIEDRA HINCADA”, 15 DICIEMBRE, SÁBADO, A LAS 13:00



Ante la inminente tala del pinar de “Piedra Hincada”, que supondrá un impacto ecológico significativo, con desaparición de fauna, especialmente aves y la eliminación del único pulmón que tenemos en la zona norte de Alcalá de Guadaíra y Los Alcores, Alwadi-ira – Ecologistas Acción convoca a todos los ciudadanos y grupos, a una concentración en “Barrio el Cercado”, antiguo “Carril de la Lana”, a la altura de la “Venta el Carrito”, junto al pinar de “Piedra Hincada”, en el TM de Alcalá de Guadaíra, el sábado, 15 de diciembre, empezando a las 12 h horas y finalizando a las 14 h (1 horas de duración).
¡ACUDE!

viernes, 23 de noviembre de 2018

Hemeroteca: 4ª Limpieza de Gandul, 8 de abril de 2006


LUGAR: Eucaliptal detrás de la prisión de mujeres, a las 10 h. del sábado 8 de abril.
RECOGIDA DE: Vidrios, plásticos, neumáticos, etc.
CONVIVENCIA: Al finalizar prepararemos una paella, bebidas y lo que cada cual aporte.
RUTA SENDERISTA: Por la tarde subida al “Toruño”

¡ POR LA RECUPERACIÓN DEL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO !
¡ POR LA DEFENSA DE LA TITULARIDAD PÚBLICA DE LOS TERRENOS
PERTENECIENTES AL MINISTERIO DE DEFENSA Y SU INTEGRACIÓN EN
UN FUTURO PARQUE CULTURAL DE LOS ALCORES !
¡ POR SU LIMPIEZA Y REFORESTACIÓN CON ESPECIES AUTÓCTONAS !
¡ POR LA RECUPERACIÓN DE LA ANTIGUA VÍA DEL FERROCARRIL COMO
VÍA VERDE !
¡ BASTA DE VERTEDEROS INCONTROLADOS !

ORGANIZA: SOCIEDAD ECOLOGISTA ALWADI-IRA
CONVOCA: PLATAFORMA EN DEFENSA DE LA CORNISA DE LOS ALCORES
(Asociación Cultural Cornisa de los Alcores, Asociación “Baetica Nostra”, Asociación Ecopacifista Solano, Asociación de Historiadores “Padre Flores”, Asociación Benn Basso”, Asociación Ecologista Alwadi-ira, Ecologistas en Acción, para consultas llamar al teléfono: Alwadi-ira@ Colabora: Mancomunidad de Los Alcores.


jueves, 15 de noviembre de 2018

La fuente de "Cañada Honda", abandonada a su suerte.


La fuente romana de "Cañada Honda" se encuentra enclavada en una posición estratégica dentro de la floración calcarenítica de Los Alcores. Estamos ante una fuente desconocida para la inmensa mayoría de la ciudadanía, debido a la ausencia de cualquier tipo de política local o autonómica encaminada a su recuperación, protección y divulgación. Por otra parte, son casi inexistentes los trabajos de investigación o simples menciones de ella en blogs especializados, a pesar de su rareza en la cornisa de Los Alcores. [1]

Dada la porosidad del albero el agua se filtra hasta la siguiente capa, las llamadas margas azules, generando numerosas surgencias en la zona de contacto entre ambos materiales. 

Era común aprovechar los manantiales naturales para establecer las fuentes que jalonan Los Alcores. Algunas de estas fuentes disponen de agua durante todo el año, es el caso de Cañada Honda. La pérdida de nivel freático, debido a las extracciones de albero y a los miles de pozos, muchos de ellos ilegales, han ocasionado la pérdida de caudal de la mayoría de ellas.

Para visitar la fuente romana de "Cañada Honda", si partimos desde Alcalá de Guadaíra por la llamada “Vía Verde de Los Alcores”, antiguo trazado del ferrocarril Sevilla – Carmona, la encontraremos en una vaguada en la margen derecha, 500 metros antes de traspasar la línea del término municipal con Mairena del Alcor.

Actualmente es difícil acceder al lugar debido a que la finca, perteneciente al marquesado de Gandul, es coto de caza y se encuentra completamente vallada. Si conseguimos autorización para visitarla, a pocos metros de la “Vía Verde”, junto al descansadero del tren, existe un estrecho sendero de acceso, colonizado por una tupida vegetación mediterránea compuesta por: almeses, higueras, acebuches, lentiscos, palmitos, moreras, zarzales, lianas y otros arbustos que, en la actualidad, cubren también la fuente casi en su totalidad.     

Asombrosamente, el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico de Andalucía, perteneciente a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, tiene registrado dentro del "Conjunto Arqueológico de El Gandul; Las Canteras; Necrópolis dolménica de los Alcores", catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), con el código: 01410040108, un total de 26 elementos patrimoniales, muchos de los cuales han desaparecido. No obstante, la relación no hace referencia a la fuente romana de “Cañada Honda”.[2] 

Desde 2013 se encuentra registrada en el catálogo de fuentes de Andalucía. [3]

Estamos ante un punto importante que unía a Hispalis con Anticaria”. [4] La población que los viajeros habían dejado atrás, antes de la parada en la fuente, Bassilipo, se situaba junto al actual Arahal, en el sitio conocido como “Cerro del Cincho”. [5]  

Cañada Honda es también el punto de llegada a la población del “Toruño” y “La Mesa” desde “Carmo”, por la vía de comunicación que bordeaba el escarpe de Los Alcores [6] y, fundamentalmente, una parada estratégica antes de cruzar dicha estribación.

El único trabajo localizado que hace referencia a la fuente romana de “Cañada Honda” es la Tesis Doctoral de María Luisa Ottomano Queralto, sobre los cultos salutíferos en la bética romana.[7] Entiende que podríamos estar ante un ninfeo por su “semejanza con otras construcciones tipo ninfeo no ornamental.” La describe como “de planta rectangular y cubierta abovedada, que da cobijo a un manantial cuyas aguas tienen un alto contenido en calcio...” “...está falta de investigaciones pues incluso se ignora la composición mineralógica de sus aguas salvo que son ricas en calcio..." "...se accede mediante un arco de medio punto..." "Realizada en mampostería, presenta revestimiento de opus signinum...” En la fuente no se ha realizado ningún tipo de actuación y por ello no se han localizado materiales asociados a la misma.” 

En el mes de julio de 2018 realizamos una visita a la fuente romana de "Cañada Honda". Comprobamos que le precede un espacio en forma de trapecio cuyas medidas son, 3,10 X 1,30 X 2,40 metros, formado por dos potentes contrafuertes, que han garantizado su permanencia a lo largo del tiempo. En dicho espacio comienzan cinco escalones, de unos 20 cm de planta, que nos descienden a la entrada, en forma de arco de medio punto de 70 cm de luz y una arquivolta de 100 cm. La anchura de la clave es 50 cm, subdividida en 30 cm y 20 cm, respectivamente. La bóveda es de 2 metros de diámetro y, desde la base hasta el punto central de la bóveda hay 2,50 metros.  La entrada tuvo que disponer de reja en algún momento, dado los huecos para el encastre que se observan. En el momento de nuestra visita disponía de poca agua, que estaba siendo captada mediante una manguera para trasladarla hasta un abrevadero situado a unos 100 metros más abajo de la vaguada. En años anteriores hemos visto el agua en el primer escalón. 



Las coordenadas WGS84 son las siguientes:

















Francisco José Gavira Albarrán



[1] Existe otra fuente similar en el cordel de Gallegos, posiblemente de origen romano.
[6] Aproximación al mundo rural romano en el territorio de Carmo. Elisabet Conlim y Alejandro Jiménez, en ROMVLA 11, 2012, págs. 27-57, Revista del Seminario de Arqueología de la Universidad Pablo de Olavides.
[7] Ottomano Queralto, María Luisa: Cultos salutíferos en la bética romana siglo III a. C. / IV d. C.” (2015)





sábado, 10 de noviembre de 2018

Recuperando la memoria del edificio del Pósito Municipal de Alcalá de Guadaíra, hoy abandonado


Como gran parte de nuestro patrimonio histórico, el edificio del siglo XVIII que albergaba a la institución de “El Pósito” de Alcalá de Guadaíra se encuentra hoy abandonado a su suerte o dejado de la mano de Dios, como se suele decir. Es evidente que, tanto el edificio como la institución que albergó en su día son totalmente desconocidos para la inmensa mayoría de la ciudadanía. Estas líneas pretenden aportar algunos datos de interés situarnos en una posición mejor para valorar el edificio, reivindicar su conservación y el estudio en profundidad de la institución que albergó.
Pósito de Alcalá de Guadaíra


La institución financiera del pósito jugó un papel nada despreciable en el Antiguo Régimen y, aún con posterioridad, como instrumento dedicado al ahorro y préstamo de grano y dinero “a precios más asequibles que los que regían en el mercado, con vistas a paliar el hambre y la especulación” (1). En Alcalá se dedicó al socorro de pequeños propietarios y arrendatarios o colonos.

El número de pósitos empezó a decrecer en España a principios del siglo XIX. En Alcalá de Guadaíra, en el año 1821, y ante la consulta que las autoridades provinciales realizan al Ayuntamiento sobre si convenía o no la extinción del pósito, los capitulares responden que “muchos manchoneros no podrían sembrar si no se les socorriera con los fondos” del pósito. Lo que confirmaría la importancia de la institución en esos momentos y que seguirá conservando durante gran parte del siglo XIX. Su papel decrecerá progresivamente durante la segunda mitad de dicho siglo. La mala gestión, las nuevas fuentes de crédito, otras formas de adquisición del cereal y la acumulación de préstamos impagados descapitalizaron la entidad del pósito alcalareño y propiciaron su desaparición.

En cuanto a los antecedentes históricos de nuestro pósito, una referencia la encontramos en Pedro León Serrano, “Escribano Mayor de todas las Rentas de la Villa de Alcalá de Guadaíra”. En 1705 nos dice que la población “posee grandes graneros donde se recoge el trigo del Pósito, cuya dotación es de 800 fanegas, esta cantidad era superior, pero se sacó para la guerra de Portugal en tiempos de Felipe V” (2). Según Pascual Madoz (3), la panera del pósito de Alcalá de Guadaíra tenía una capacidad de 12.000 fanegas, aunque su fondo efectivo, en los años que publica su diccionario, es de 2.600 fanegas. Los libros de escritura del pósito de los años 1.800 a 1.805 muestran que las fanegas prestadas anualmente no sobrepasan mucho las 2.000 (4), lo que supone algo más que lo reflejado en la segunda mitad siglo, etapa en la que el pósito entra en decadencia, como hemos señalado con anterioridad.

Por lo general, los destinatarios de los préstamos son pequeños agricultores. Sus explotaciones tienen de media unas seis fanegas. Como sabemos, una fanega, en la provincia de Sevilla, es igual a 5.944,7 m2. Los préstamos se facilitan a un interés del 6% anual y del 0,5% mensual, manteniéndose este porcentaje durante todo el período consultado, que va desde el ejercicio 1868-9, al ejercicio 1882-3. (5)

Los pequeños y medianos agricultores padecían con frecuencia situaciones económicamente malas. La existencia de morosos fue habitual durante todo el siglo. Unas veces se les conceden moratorias y otras, debido a la necesidad de fondos para alguna obra pública, como fue el proyecto de construcción de un puente, al inicio de la obra, y para reunir el capital necesario, se propone, entre otras fuentes de financiación para su construcción, recuperar las deudas contraídas con el pósito municipal, buscando a los deudores en paradero desconocido. (6)

En los repartos de los fondos del Pósito se da prioridad a los labradores y pegujareros. En primer lugar, a los que no sean deudores al establecimiento y en segundo lugar a los que soliciten cantidades pequeñas, como fórmula de que puedan disfrutarlos mayor número (7). Esto demuestra una cierta preocupación de las autoridades por un sector numeroso, el de los pequeños propietarios, arrendatarios o colonos, falto de recursos en la mayoría de los casos, residentes en la población, a diferencia de los grandes hacendados, que residen, mayoritariamente, en Sevilla o en otras localidades.

El pósito alcalareño, a partir de finales de la década de los sesenta, se dedica casi exclusivamente a prestar dinero, como hemos señalado, al 6% de interés anual. Estos préstamos se conceden previa hipoteca sobre fincas, casas o industrias, muchos de otorgados a personas residentes en la villa que no son agricultores.

En el ejercicio 1863-4 se reparten para la cementera mil ochocientas treinta y nueve fanegas que “corresponden a 204 obligaciones de este protocolo” (8). En los libros de actas del pósito, y concretamente en el año 1881, en sesión celebrada el 1 de diciembre, “se acuerda por unanimidad repartir a los vecinos labradores y pegujareros las existencias que resultan en las dependencias de los fondos del pósito, prefiriendo en primer lugar a los que solicitan cantidades pequeñas, por ser la manera de que puedan disfrutar mayor número”.

Los últimos deudores por granos aparecen en el ejercicio 1866-7, comenzando, a partir de ese ejercicio, a reflejarse en los libros de “Actas del Pósito” los deudores por préstamos en dinero. En el ejercicio 1866-7, la suma total de las deudas por granos es de 1.218 Hetº, correspondiendo a un total de 98 deudores, algunas contraídas durante la década de 1830. Los deudores por préstamos en dinero son un total de 203, todos a partir del ejercicio 1867-8 (9). En definitiva, esa labor de socorro y préstamo que caracteriza al pósito, y que en el año 1876-7 asciende a 78 labradores socorridos, nos demuestra que tendrá cada vez menor importancia, cualitativa y cuantitativa.

El pósito cuenta en 1867-8 con una casa valorada en 15.000 pesetas, 30 acciones en el Banco de San Fernando, por un importe de 2.820 pesetas. Además, tiene deudores por créditos facilitados a la Junta Municipal para la extinción de una plaga de langosta en el siglo anterior y para la manutención de caballos, que asciende en total a 30.397 pesetas. “Por alcances contra interventores del establecimiento, irrealizables por su antigüedad y falta de conocimiento de los individuos que los causan, 2.370 pesetas”, lo que suman un total de 50.587 pesetas. Estas deudas ascienden en el ejercicio 1882-3 a un importe total de 50.245 pesetas (10). Deudas que, tal vez, junto a otras, contribuyeron a la pérdida de importancia y extinción del Pósito.

Por otra parte, el papel que debió jugar esta institución, para paliar los efectos de la escasez de trigo en la panadería, fue exiguo. Para esta industria se traían diariamente de Sevilla 30 fanegas de trigo. Este trigo era originario de Extremadura, entre otros y esencial para el suministro de pan a la capital.

El edificio del pósito se encuentra en una de las plazas más emblemáticas de Alcalá, la “Plaza del Duque”, sirvan estas líneas como contribución a su recuperación y puesta en valor.

Referencias:
1.- Emilio Fernández de Pinedo: Coyuntura y Política Económica, en el Tomo VII de Historia de España dirigida por el Profesor Tuñón de Lara. Cp. IV, pg. 69
2.- Pedro León Serrano: Año 1705, en Joaquín González Moreno, “Aportaciones a la Historia de Alcalá de Guadaíra”. Edita Servicio Municipal de Publicaciones, año 1983.
3.- Mª de la Fuente Cordero: cita a Madoz en pg. 74. “Madoz, Diccionario Geográfico-estadístico de España y sus posesiones de ultramar”, Madrid, 1948, Tomo I, pg. 359.
4.- Idem.
5.- Archivo Municipal: Libro de Actas del Pósito, años 1868-9 a 1882-3. 
6.- Archivo Municipal: Expediente sobre construcción y financiación de un puente. Expediente sin clasificar.
7.- Archivo Municipal: Libros de actas del Pósito correspondiente al año 1881.
8.- Archivo Municipal: Libro de Actas del Pósito, año 1863-4.
9.- Archivo Municipal: Libros de Actas del Pósito, ejercicio de 1867-8.
10.- Archivo Municipal: Libros de Actas del Pósito, ejercicio de 1882-3.
Francisco José Gavira Albarrán

viernes, 9 de noviembre de 2018

Hemeroteca: 3ª Limpieza de Gandul, 9 de abril de 2005


ORGANIZA: SOCIEDAD ECOLOGISTA ALWADI-IRA

LUGAR: Eucaliptal detrás de la prisión de mujeres, a las 10 h. del sábado 9 de abril.
RECOGIDA DE: Vidrios, plásticos, neumáticos, etc.
CONVIVENCIA: Al finalizar prepararemos una paella, bebidas y lo que cada cual aporte.
¡¡¡POR LA RECUPERACIÓN DEL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO¡¡¡
¡¡¡POR LA DEFENSA DE LA TITULARIIIDAD PÚBLICA DE LOS TERRENOS PERTENECIENTES AL MINISTERIO DE DEFENSA Y SU INTEGRACIÓN EN UN FUTURO PARQUE DE LOS ALCORES¡¡¡
¡¡¡POR SU LIMPIEZA Y REFORESTACIÓN CON ESPECIES AUTÓCTONAS¡¡¡
¡¡¡POR LA RECUPERACIÓN DE LA ANTIGUA VÍA DEL FERROCARRIL COMO VÍA VERDE¡¡¡
¡¡¡BASTA DE VERTEDEROS INCONTROLADOS!!!
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jueves, 8 de noviembre de 2018

VIII JORNADAS DE HISTORIA DE EL VISO DEL ALCOR: “DESCUBRIENDO LA TABLÁ”.


La Asociación Cultural Fuente del Sol en colaboración con la Delegación de Cultura del Ayuntamiento organizan las VIII JORNADAS DE HISTORIA que este año versan sobre el yacimiento arqueológico de La Tablá.

Las jornadas serán del 9 al 11 de noviembre en el Centro Cultural Convento del Corpus Christi, con entrada libre hasta completar aforo y con el siguiente programa:

https://bibliotecaelvisodelalcor.wordpress.com/2018/11/08/viii-jornadas-de-historia-de-el-viso-del-alcor-descubriendo-la-tabla/

sábado, 13 de octubre de 2018

Ruta de senderismo: Que no te corten el paso.

Sábado 27 de octubre de 2018
Organiza: Plataforma Salvemos el Guadaíra.
Salida desde el recito ferial, a las 10:00 h.
Nos dirigiremos andando hasta el molino de las Aceñas donde podremos observas las vallas que nos impiden avanzar. Finalmente, nos desviaremos para llegar al molino Hundido, pasando, entre otros molinos, por el de La Boca.

martes, 11 de septiembre de 2018

La leyenda de El Bigotes en Alcalá de Guadaíra.

Conocida es la leyenda  de El Bigotes en muchos pueblos de Andalucía y Extremadura, sin  excluir otros lugares de España  e incluso en  Cuba, leyenda  que ha dejado el  dicho “llueve, llovió o va a llover más  que cuando o que el día que, enterraron a El Bigotes o Zafra”.

Es curioso que las distintas leyendas de El Bigotes parecen tener siempre su origen en un hecho real, alguno de los cuales, como en Zafra y Granada, se alejan en el tiempo hasta el siglo XV. En el pueblo de Zafra sería un tal conde de Zafra o gobernador llamado Don Mendo Méndez Peláez, apodado Bigotes, el que, en una época de gran sequía negó el agua a una gitana, rompiendo el cántaro que esta llevaba y azotándola tantas veces como trozos quedó reducido el cántaro. La gitana lo maldijo con una pronta muerte y una gran inundación; en Granada sería un caballero, Cesar de Zafra, cuyo hijo se enamoró de una joven gitana a la que cortaría el suministro de agua sufriendo, igualmente, la maldición, por lo que a su muerte las lluvias fueron fortísimas, sufriendo el río Darro una enorme crecida llevándose el ataúd del caballero; en Cádiz el dicho se remonta a principios del siglo XX con la muerte de su alcalde Fermín Salvoechea, conocido como El Bigotes, día que coincidió con importantes lluvias o a la muerte de un zapatero apellidado o apodado Bigotes y en Cuba a fines del siglo XIX, con la muerte del joyero Fermín Botino, apodado Bigotes, en 1890.

Panorámica de la Dehesa Nueva
Época en la que se origina la leyenda de El Bigotes en Alcalá de Guadaíra.

La leyenda de El Bigotes en Alcalá de Guadaíra también se remonta a finales del siglo XIX, que es el siglo en el que se populariza el mencionado dicho, siendo actualmente posible reconocer los lugares principales donde discurrieron los hechos. Pero pongámonos en situación, describamos el lugar y los personajes y narremos la historia que ha llegado a nuestros días.

Nos encontramos por tanto a finales del siglo XIX, un tiempo en el que el mundo rural era peligroso, donde abundaban todo tipo de malhechores, cazadores furtivos, contrabandistas, cuatreros, asaltadores de caminos… y donde las ventas jugaban un papel esencial en la vida cotidiana del campesinado convirtiéndose en el lugar perfecto para que circularan historias y leyendas de boca en boca. Por eso no es de extrañar que uno de los lugares centrales de la leyenda alcalareña se sitúe en la venta de Los Jiménez, siendo la Dehesa Nueva el otro gran eje de la historia. Los personajes principales serían El Bigotes, cazador furtivo, y el guarda de la Dehesa Nueva, objeto de las burlas del cazador.


La leyenda de El Bigotes, tal como la contó Francisco Gavira Márquez (Joselito Gavira), nacido en 1932, que asegura haberla oído de su padre José Gavira Márquez, nacido en 1887.

Ruinas de la venta de Los Jiménez
El Bigotes, como gran cazador furtivo, se dedicaba a introducirse por la noche en la dehesa Nueva para cazar. Allí pasaba la noche poniendo lazos, cepos y utilizando hurones y a la mañana, muy temprano, abandonaba la escena de sus fechorías antes de que el guarda o guardas de la finca pudieran dar con él. Tras sus andanzas nocturnas, y haber puesto a buen recaudo el botín de las piezas cazadas, acudía regularmente a la venta de Los Jiménez para, además de tomarse un buen anís, narrar diariamente a los contertulios todos los pormenores de la cacería y, de camino, ridiculizar al guarda de la dehesa. El guarda, otro asiduo de Los Jiménez, enterado de que El Bigotes acudía regularmente, muy temprano, a la venta, decidió coincidir con el furtivo y escuchar las peripecias del malhechor. Así, día tras día, oía cómo El Bigotes presumía de cazar los conejos, las liebres o desvalijar los nidos de las perdices en la dehesa, de cómo se jactaba de que no había cerca que le impidiese el paso, de conocer todos los recovecos y portillos de la finca y los mejores lugares para cazar.

El guarda, después de escuchar estas historietas, diariamente, junto a su ayudante, buscaba las posibles entradas, arreglaba las roturas en el vallado de espinos y, todas las noches, se apostaba en el lugar que creía sería el mejor para que El Bigotes entrase a cazar, pero éste siempre tenía una alternativa. Un día, mientras El Bigotes se encontraba en la venta con un numeroso grupo de parroquianos vitoreando sus fechorías, el guarda se levantó y juró delante de todos ellos que no pararía hasta pillarlo cazando y en ese momento le pegaría un tiro. Pasaban los días y El Bigotes siempre conseguía entrar en la finca y salir con el botín. Pero el guarda no cejó en su empeño y un buen día, en el interior de un enorme lentisco, de los muchos que cubrían la cerca de la finca, descubrió un pequeño portillo, casi imperceptible, allí acudió durante muchas noches esperando que apareciera el malandrín. Una tarde-noche, quizás de un día de finales de verano, que barruntaba tormenta, apareció El Bigotes cargado con un saco donde llevaría los lazos, los hurones y los cepos con los que cometería sus tropelías. El guarda lo dejó pasar y lo estuvo siguiendo incansable, a pesar de la ligera llovizna que empezó a caer, y que fue en aumento a lo largo de toda la noche.

Cuando El Bigotes dio por finalizada la cacería, comenzó el camino de vuelta hacia su escondida salida. Ya se encontraba cerca del lentisco cuando se topó con el guarda de la Dehesa Nueva el cual, tras recordarle el juramento que le había hecho en la venta, le dio un tiro en el pecho. El guarda, junto a su ayudante, trasladó el cadáver fuera de la finca, depositándolo al pie de un olivo cercano a la venta de Los Jiménez.

Cuz de Otivar
En aquel entonces los caminos rurales tenían más tránsito que hoy día y rápidamente el cadáver fue encontrado por unos trabajadores que, mientras se acercaban a la venta a refugiarse de la intensa lluvia, vieron un bulto tirado en el suelo y al acercarse descubrieron los restos de El Bigotes.

Tras la venida desde Alcalá de la Guardia Civil y el médico, que certificó la defunción, se preparó la caballería que transportaría al difunto hacia su última morada. Se dice que mientras la escasa comitiva transportaba los restos del muerto hacia Alcalá de Guadaíra, la lluvia, que no había dejado de caer con fuerza durante toda la mañana, provocó que el paso del arroyo de la Cañotiva, allí donde durante siglos estuviera la Cruz de Otívar, se hiciera prácticamente imposible, negándose las bestias a pasar en varias ocasiones, hasta tal punto que, en un último intento, los restos de El Bigotes cayeron al arroyo y allá fueron, desapareciendo entre sus aguas. Igualmente se comenta que en el olivo en el que fue hallado muerto El Bigotes alguien grabó una cruz en su recuerdo y que dicha cruz permaneció hasta los años ochenta del siglo veinte, momento en el que el antiguo olivar fue arrancado y replantado con nuevos garrotes.

Leyenda e historia real. Las noticias en la prensa decimonónica.

Como hemos comentado, esta leyenda parece fundarse en un hecho real acaecido en septiembre de 1894.

La noticia aparecerá los días 16, 17 y 18 de septiembre de 1894 en “El Liberal”, “La época” y “La Correspondencia de España”. En estos medios se recoge la noticia de la muerte de un vecino del pueblo de un tiro en el pecho y puñaladas, así “El Liberal”, de 16 de septiembre de 1894 comenta:





Al día siguiente, el mismo periódico comunica que la Guardia Civil ha hecho preso al guarda de la Dehesa Nueva como autor del asesinato, publicándolo en los siguientes términos:
















El diario “La Época”, de 17 de septiembre de 1894, mucho más escueto dice:




“La Correspondencia de España” de 16 septiembre de 1894, igualmente escueto publicó:






Los días 17 y 18 amplían la noticia con la detención del autor del crimen:











Y, por último, el “Diario de Córdoba”, de 20 de septiembre de 1894, daría algún dato más:





ANEXOS:


- Camino de Pero Mingo: partía desde el camino de Pero Mingo, entre olivares, dejando la venta de Los Jiménez a la izquierda y olivares de La Soledad a la derecha que conectaban con la Dehesa Nueva, antes de llegar al cordel de Mairena se bifurcaba en dos, el camino de San Agustín a la derecha y el de Pero Mingo a la izquierda, el primero pasaba junto a las haciendas de la Viuda y de Las Beatas hasta conectar con el cordel de Pero Mingo cerca ya de la ermita de Belén y hacienda de San Agustín y el segundo dejando la huerta de los notarios y la hacienda del lavadero a la izquierda y a la derecha la hacienda de San José, cruzaba el cordel de Pero Mingo y penetraba en tierras de la hacienda de Torrepalma.

- Camino de Matatoros: Salía de Alcalá desde el cordel de Marchenilla, en lo que hoy día es el final de la calle de Las Malasmañanas, cruzaba el cordel de Gandul y se dirigía hacia la Cruz de OtÍvar, atravesando huertas y olivares. Antes de llegar a la Cruz se bifurcaba, a la derecha nacía el camino de Pero Mingo y el de Matamoros seguía a la izquierda entre olivares, pasando junto a la Cruz y dejando la Venta de Los Jiménez a la derecha, a la que se accedía por un carril que pasaba por la puerta de la venta y por la hacienda de La Soledad hasta dar al cordel de Mairena a Sevilla.

El camino de Matatoros seguía hasta el cordel de Mairena a Sevilla dejando el Toledillo a la izquierda y La soledad a la derecha, cruzaba el cordel de Mairena y entre olivares conectaba con el cordel de Pero Mingo, cercano a la venta de Las Escaleras y continuando en término de Sevilla y San José de la Rinconada.

- Cañotiva. Arroyada que recogía las aguas que circulaban en época de lluvias por la Dehesa Nueva, Cañada del Chochar, Piedra Hincada y parte de Pie Solo. Las aguas subterráneas aparecían en forma de manantial junto a la Cruz de Otivar. Las aguas de la C añada del Chocar fueron captadas por la “Compañía de Aguas de Los Ingleses” en 1903 pasa el suministro de Sevilla.

- Cruz de Otívar. Humilladero que marcaba el nacimiento de un manantial de aguas. En la parte derecha del mismo había un pozo labrado en piedra con brocal en el que se cuenta falleció un hijo del casero de Los Jiménez.

- Cuesta de la Ligera. Tramo de la antigua vía pecuaria que unía Mairena del Alcor con Torreblanca y Sevilla famoso por que en este lugar los viandantes aligeraban el paso para evitar ser asaltados.

- Dehesa Nueva. Llamada también El Cercado o dehesa de Martín Navarro, se encontraba delimitada por la carretera de Madrid por el sureste, la dehesa de Piedra Hincada por el suroeste, olivares por el oeste que la separaban de la Venta de Los Jiménez y la cuesta de la Ligera por el norte que la separaban de olivares y dehesas de Las Beatas. La finca se encontraba rodeada de un vallado de espinos, pero en aquel entonces era normal que estos vallados estuvieran, a su vez, cubiertos de un espeso matorral de lentiscos, cornicabras, espinos, coscojas, acebuches y encinas, que dificultaban su vigilancia y facilitaban la entrada a los amigos de lo ajeno.

Venta de Los Jiménez. Antiguo lagar que pertenecía y pertenece a la hacienda de la Soledad o Hacienda Nueva y que tras la epidemia de filoxera que sufrió España durante la década de 1870, se reconvirtió hasta principios del siglo XX en venta. Ubicada estratégicamente en medio de un olivar, entre el camino de Pero Mingo al oeste,  el Camino de Matatoros y un olivar que la separaba de la dehesa Nueva hacia el este, la hacienda Nueva y el inicio de la Cuesta de La ligera al norte. Un camino de servidumbre unía el camino de Matatoros con La Soledad y vía pecuaria de Mairena del Alcor a Torreblanca.

CARTOGRAFÍA DE LA ZONA:
TRABAJOS TOPOGRÁFICOS 1872
PLANO CAÑADA DE OTIVAR THE SEVILLE WATER WORKS COMPANY LIMITED
PLANOS CATASTRALES 1944-48
Antonio Gavira Albarrán
Licenciado en Geografía História (rama Geografía)